¿Existe realmente una bacteria asesina?
Helicobactr Pilori asociado
con Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
Un nuevo estudio ha sido publicado en la Revista Inglesa Archives of Diseases in Childhood titulado “ Asociación entre el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante e infección por Helicobacter Pílori conducido por J.R. Kerr, perteneciente al grupo de investigación sobre Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Manchester ( Inglaterra). Arch Dis Child 2000;83:429-434 .El estudio sugiere que una bacteria común o “bicho del estómago” usualmente asociado a úlceras, puede ser mortal cuando, transmitido a través de la saliva, pasa de un padre infectado o algún otro cuidador al niño, vía besos, biberones de leche o chupetes que se “limpian” con la boca de los adultos. El propósito principal del estudio fue “determinar la presencia visible de bacterias “ en las muestras de los tejidos. Sin embargo, de acuerdo con las conclusiones del estudio no se observaron bacterias en ninguna sección del estómago, traquea o pulmón ni en los casos de SMSL ni en los controles. Muestras de ADN de los tejidos fueron entonces testeadas para 2 genes (ureaC y cagA) que se vinculan con el Helicobacter Pílori. De los 32 casos de SMSL que integraban el estudio, 28 fueron positivos para uno o ambos genes comparados con una sola prueba positiva en el grupo control que estaba integrado por 8 pacientes. Basados en estos resulados los autores procedieron a especular que el Helicobacter Pílori se encuentra en una mayor incidencia en los pacientes fallecidos por SMSL.
A pesar de la utilización de pruebas de laboratorio muy complejas y que tienen una alta sensibilidad, este estudio no puede demostrar la hipótesis propuesta de la relación fisiopatológica entre el Helicobacter Pílori y el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Esto se debe en parte, a la naturaleza poco específica de las infecciones leves que se asocian con el SMSL pero principalmente en este estudio, a los errores en la población de control con respecto a la cual se cotejaron los resultados de los pacientes con SMSL.
El método utilizado para la identificación del Helicobacter Pílori es muy sensible (PCR) pero tiene una alta incidencia de falsos positivos debido a la contaminación. Debido a que fue un estudio retrospectivo, no se tomaron las debidas precausiones durante la autopsia para evitar la contaminación. El hecho de que el H Pílori, no haya sido demostrado histologicamente en estómago, traquea o pulmón debe hacernos notar que el método para identificar el H. Pílori no era el más específico. Si la carga bacteriana era tan pequeña que no se pudo identificar la bacteria (H. Pílori) ni se pudo detectar por histología la inflamación asociada, es muy cuestionable que los productos metabólicos producidos por el H. Pílori, ej. amonio, pudieran ser los responsables de la causa de la muerte en éstos niños.
De acuerdo a muchos estudios epidemiológicis
es muy raro
la alta incidencia de infección
con H. Pílori (87%), 28 de 32 niños menores de 28 semanas
de edad cronológica. Un estudio Alemán muestra que los niños
estudiados hasta los 3 años (detección de antígeno
en materia fecal y otro test respiratorio) tenían una incidencia
de H. Pílori de solo el 1.5 % , a pesar de que el 25 % de sus padres
estaban infectados.
La saliva es una reconocida forma
de transmición del H. Pílori. El mismo podría haberse
transmitido boca a boca en la reanimación realizada por los padres.
La mayoría de los bebes con infecciones leves, como la causada por el H. Pilori, no manifiestan enfermedades severas y más importante aún, nunca mueren. Los autores del estudio no explican como, una infección leve, puede llevar a la muerte súbita. Ellos concluyen que las infecciones por H. Pílori aumentan el riesgo del SMSL, pero no queda nada claro cual sería el mecanismo de esta asociación.
Para continuar con la teoría SMSL/ H Pílori se deben hacer intentos para asociar la frecuencia que los autores observaron de H Pílori entre los pacientes fallecidos por el SMSL y un grupo control mejor elegido. Los pacientes que integran el grupo control incluyen niños fallecidos por prematurez, con enfermedades graves, con otras condiciones que sugieren un medio ambiente hospitalario “esteril” o con la situación de haber recibido antibióticos que excluye la posibilidad de infecciones. La mayoría de los niños del grupo control recibieron antibióticis endovenosos los días previos al fallecimiento. En contraste pocos o ningún niño fallecido con el diagnóstico de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante habían recibido antibióticos. Esta situación podría explicar la virtual ausencia de infección por H. Pílori en el grupo control que alerta a mirar los resultados del estudio con una visión diferente. Claramente, si el grupo control hubiera sido elegido entre víctimas de accidentes u “ambientes normales”, los resultados quizás serían diferentes.
Mientras que no es una buena idea para los padres o cuidadores, “limpiar “ con sus bocas los biberones o los chupetes por razones sanitarias, pensamos que no se debe alarmar prematuramente a la población acerca de una relación no demostrada entre el H. Pílori y el SMSL. Más bien pensamos que es irresponsable ofrecer resultados basados en un estudio en el cual ni el grupo control ni la metodología utilizada son suficientemente robustas. Por lo tanto, se requieren más investigaciones que pongan luz sobre este tema.
Los 3 pilares de la prevención
del SMSL continúan siendo:
1. posición boca arriba del
bebe durante el sueño.
2. No fumar durante ni después
del embarazo.
3. Alimentación con leche humana
Dr. Alejandro Jenik
Departamento de Pediatría del
Hospital Italiano